Un
año y medio después, volvía a pisar el aeropuerto de Tegel, en Berlín. Por
aquel entonces llevaba lo puesto, una vida en la maleta llena de historias y un
fin de ciclo colgado sobre mis hombros. A día de hoy, con una infinidad de
vuelos a mis espaldas, escribo algo cansado, con los sentimientos arañándome
las entrañas y deseando echar un poco el freno. Es como me encuentro, buscando
el secreto de la felicidad y el equilibrio, e intentando descubrir el porqué de
mi existencia y cómo hacer feliz a los demás.
A big part of that capricious
happiness is based on feeling loved and having great friends. That kind of
friends who progress in life, who meet, who complement each other, who travel
to celebrate, who miss you in the distance and look you in the eyes when the
talk to you, asking “how are you”. Blood from Macau, Colombia, Hong Kong,
Scotland, Italy, Bulgaria, Azerbaijan, Turkey, Germany and Spain reunited with
a clear objective. I wish I could have you closer guys. I love you.
La
desconcertante capital alemana me recibió de noche, en un pisazo retro de un
edificio típico del Berlín rebelde, repleto de pintadas de todas las categorías
imaginables y con la hospitalidad insultante que caracteriza a algunas familias
únicas. Thanks once again Joao.
